Wednesday, December 2, 2009

Deja Que Tu Corazón Hable Por Ti

Los hombres son animales. Bueno, técnicamente, todas las personas son miembros del reino animal. Y como todos los animales, los humanos responden más a fondo al tacto y al movimiento que a las palabras. Es por eso que a menudo es mejor utilizar un toque cariñoso cuando quieras ser entendida por tu hombre.
Las mujeres a menudo se quejan de que sus hombres no quieren hablar con ellas. Lo que quieren decir es que los hombres no hablan como las mujeres. Cuando las mujeres se reúnen, parecen encontrar las palabras fácilmente para expresar lo que sienten. Los hombres son más propensos a cerrarse como almejas.
En mi experiencia, a los hombres les encanta hablar. Desean compartir sus sentimientos. Sin embargo, temen hacerle daño a sus seres queridos. Su naturaleza protectiva a menudo le hace elegir el silencio como una estrategia para evitar el conflicto. El silencio es nuestra manera de restringir nuestro instinto asesino. Los hombres nacen para proteger a sus familias peleando. Nuestros cerebros antiguos evolucionaron para asegurar la supervivencia de nuestras mujeres y niños en la sabana. Incluso hoy en día los niños imaginan palos como espadas y dedos como pistolas. Cultivamos la profunda necesidad secreta de ser héroes para nuestros seres queridos. Pero no queremos que nuestra capacidad para la violencia le haga daño a aquellos que amamos. Por lo tanto, frenamos nuestros sentimientos para evitar aumentar el conflicto hasta hacer salir el “peleador”.
Cuando enseñamos cursos para mujeres, ellas tienden a escuchar con atención y siguen la corriente para ver lo que pueden aprender. Los cursos para hombres son diferentes. La mayoría de los hombres prefieren discutir y cuestionar cada palabra, como si hablar fuese un ataque. La diferencia es notable. Las mujeres utilizan las palabras para recopilar información. Los hombres utilizan las palabras como armas para reclamar un territorio de cacería.
Así que, irónicamente, si quieres hablar íntimamente con tu hombre, quizás desees intentar no hablar en absoluto hasta que lo hayas calmado con sonidos suaves y caricias tiernas. Toques tiernos crean a un hombre tierno. Palabras calmadas y receptivas le aseguran a tu hombre que la batalla ha terminado – el puede entonces entregarse a tu afectuoso aprecio.
Yo crecí en una granja, así que aprendí desde temprano que uno calma a los animales con la voz y las manos. "Tranquilo, tranquilo así", decía mi abuelo antes de abrir el establo de un toro enojado o asustado. Unos años más me di cuenta que yo estaba respondiendo a ese mismo método.
Bajo la superficie, los hombres son los románticos. Tu hombre quiere profundizar su amor y afecto con tigo. Tonos severos lo transforman en una bestia loca que te ve como el enemigo. Un tono calido lo transforman en un hombre que con gusto batallaría contra lo que sea para defenderte.
Puedes transformar a tu hombre en la persona con quien deseas pasar toda tu vida. Sólo recuerda de abrir tu corazón antes de abrir la boca. Cubre a tu hombre con suave y dulce energía. Utiliza tus manos para moldear su cuerpo y mente hacia la hermosa criatura que disfrutas.
Si amansas a tu hombre, pronto te cansarás de él. En vez, aprende a transformarlo al aceptar abiertamente su naturaleza salvaje y luego ganar su cumplimiento voluntario. Desarrolla los tonos de voz y las cualidades de tacto que alivian el salvaje. Muéstrale con tus acciones cómo guardar su armas de palabras y juntasen en la unidad que llena su casa de felicidad.

Còmo hablar con los Hombres - Cultivar el Deseo

El deseo es primordial, es la fuerza magnética que une a los hombres y mujeres. Tú eres lo más auténtica y fascinante cuando estás viva con deseo. Cada hombre tiene una potente respuesta innata al placer de una mujer. Cuando estás “encendida”, tu risa, tus movimientos, y tu voz, son como una dulce melodía para el. No importa la edad o etapa de vida que estés viviendo, puedes cultivar el deseo que te hace atractiva al sexo opuesto.
Los hombres son entrenados desde el principio que el deseo es el ingrediente básico en la victoria. Todos los atletas aspirantes pueden nombrar los entrenadores que le inculcaron la importancia del deseo. Los hombres tienden a ser menos vergonzosos sobre sus deseos. Desafortunadamente, pocas mujeres han aceptado su naturaleza seductiva y enérgica. Ya sabes sus nombres - Mae West, Marilyn Monroe, Madonna, Paris Hilton. La audacia de estas figuras icónicas se deriva directamente de su capacidad para sentirse cómodas con seguir lo que quieren.
Lo que dices a los hombres y sobre los hombres es menos importante que la energía detrás de tus palabras. Cuando tus palabras fluyen de tu fuerza vital, tus palabras tienen un gran poder. Cultivar el deseo va en contra de la tradición. La religión, educación y medios de comunicación demonizan la satisfacción del deseo y celebran el posponer de la gratificación.
La seducción es la supresión del deseo. La seducción puede ser divertida cuando se utiliza para crear un sentimiento de necesidad o deseo. Pero esas organizaciones hambrientas de poder utilizan la seducción para capturar y controlar la atención humana. Sobreviven al prometer algo más tarde a aquellos que renuncian al placer ahora. La religión ofrece el cielo. La educación promete estatus de un diploma. Los medios de comunicación prometen suspenso y romance.
Observando a otras personas que pretenden disfrutar de la pasión nunca puede reemplazar el placer vivido en tiempo real. El verdadero deleite de los sentidos requiere una profunda relajación y liberación de estrés y tensión. Liberarse de la cultura masculina de trabajo duro y esfuerzo mas duro todavía, requiere un tipo especial de disciplina. Tienes que centrarte en las actividades que facilitan la respiración y que te hacen brillar con vitalidad. La levedad del ser libera endorfinas que eliminan el miedo y el dolor, así como también a oxitocina que abre tu corazón. A medida que aprendas a seguir tu naturaleza femenina, encontrarás la paz interna que marca el dominio de la mujer. El placer sensual calma las emociones y despierta los sentidos. A medida que tu mente se despeja, empiezas a sentir la calidez en tu corazón y el fuego en la entrañas.
Para intercambiar la presión por el placer, tendrás que programar una gran cantidad de descanso y recreación.
Deja libre esas metas falsas que esclavizan tu atención. A medida que aprendas a hacer tu vitalidad una prioridad importante, tu creciente vitalidad iluminará a los hombres con una nueva luz. Mas que a su naturaleza brutal, comienzas a sentir su profunda calidad protectiva que le une a ti. Acuérdate de lo fácil que es ganar su cooperación. Cuando traes tu naturaleza dulce a tu relación, las pequeñas disputas se disipan. La conexión se expande y las fronteras se disuelven. No hay ningún hombre. No hay ninguna mujer. Solo hay humano – ser de amor infinito.